Los talleres de desarrollo personal son actividades ideales
para aprender a pensar, desarrollar la creatividad y la capacidad de innovación
e ingenio a partir de la reflexión y la comunicación mediante dinámicas de
grupos. Son fundamentalmente actividades grupales y se justifican por las
siguientes razones:
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Los cambios y las transformaciones son posibles
a cualquier edad. Decidirnos a “partir de cero” puede ser una forma de cambiar
cuando nos encontremos dispuestas a afrontarlo, en favor de nuestro desarrollo
personal.
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Necesitamos sentirnos auto-realizados y para
ello el primer paso es valorarnos positivamente.
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Sabemos que cuanto menor es el conocimiento de
uno mismo, más bajo es la autoestima, mayor es la dependencia, la sumisión y la
necesidad de parecerse a las demás personas.
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Sólo aquellas personas seguras de sí mismas, con
un claro y positivo autoconcepto, pueden romper los roles convencionales, los
prejuicios y estereotipos. Los talleres tienen este componente motivacional y
de mirarse al espejo de uno mismo para potenciar nuestro autoconcepto.
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Además un taller bien presentado y diseñado que reúna
los componentes básicos de creatividad, ingenio, intriga y diversión puede ser
un medio de aprendizaje complementario de materias y contenidos, sobre todo
para los más pequeños.